Disfagia: De la evidencia científica a la práctica clínica

La neuropsicóloga del Ceadac Amor Bize López es una de las coautoras del libro «Disfagia: De la evidencia científica a la práctica clínica». Ella ha escrito el capítulo dedicado a «Funciones cognitivas implicadas en la actividad de comer».

Amor Bize
Amor Bize

Se trata de un manual de consulta para los diferentes profesionales que tienen contacto con la persona que padece disfagia para contar con herramientas basadas en la evidencia científica a la hora de abordar sus problemas y ofrecerle un mayor nivel de seguridad en su nutrición e hidratación así como mejorar su calidad de vida.

Los coordinadores de la obra, Jaime Paniagua, Franklin Susanibar, Patricia Murciego, Paula Giménez y Raquel García, logopedas, han conseguido aunar 12 disciplinas (medicina física y de rehabilitación, otorrinolaringología, logopedia, fisioterapia, terapia ocupacional, neuropsicología, dietética y nutrición, etc.) para ofrecer una información actualizada en castellano sobre la disfagia. Por un lado, se busca informar a la sociedad y los profesionales sanitarios acerca de la disfagia y sus consecuencias y, por otro, pretende ofrecer herramientas para su detección, evaluación, diagnóstico y tratamiento a los profesionales de la deglución que se enfrentan a ella cada día.

Sin dejar de lado la vertiente social, parte de los beneficios del libro se destina a la Fundación Pita López, con la meta de subvencionar tratamientos de neurorrehabilitación en personas con problemas de recursos para costearse sus terapias.

Este completo manual, editado por EOS, consta de 2 volúmenes; el primero de ellos centrado en el análisis y evaluación de la actividad de comer, y el segundo en el tratamiento y abordaje del paciente con disfagia.

En concreto, el capítulo con el que hemos participado trata de las funciones cognitivas implicadas en el acto de comer, ya que es conveniente tenerlas en cuenta a la hora de evaluar, diagnosticar y planificar un programa de rehabilitación de la disfagia. Así el nivel de alerta y la capacidad atencional de la persona, su habilidad para reconocer los diferentes elementos involucrados (alimentos, menaje…) o la programación de los diferentes actos motores involucrados serán cruciales para conseguir autonomía y seguridad en esta actividad básica de la vida diaria.

Esta obra tiene como objetivo que la persona con disfagia recupere, de nuevo, un lugar en la mesa, ya que, como ha afirmado en repetidas ocasiones Jaime Paniagua, principal coordinador de la obra, «comer es mucho más que tragar».

Amor Bize López
Neuropsicóloga Ceadac

*Los ejemplares del libro «Disfagia: De la evidencia científica a la práctica clínica» están disponibles en la Biblioteca de Ceadac

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